Dieta. El cáncer de colon parece estar asociado a dietas ricas en grasas y pobres en fibra. En este sentido, actualmente se están llevando a cabo numerosas investigaciones.
Herencia. En el cáncer de colon desempeña un importante papel la herencia familiar, ya que existe la posibilidad de que se transmita hereditariamente y predisponga a la persona a sufrir la enfermedad. Sin embargo, esto puede detectarse y el cáncer tratarse de manera precoz.
Historial médico. Se ha demostrado que quienes tienen una mayor predisposición a padecer esta enfermedad son las personas que tienen o han tenido: pólipos (crecimiento benigno) de colon o recto; Colitis ulcerosa (inflamación o ulceración del colon); Cáncer como mama, útero u ovario.
Parientes que también han sufrido de cáncer de colon.
Estilo de vida. Existen ciertos factores que dependen del estilo de vida y que predisponen a la aparición del cáncer de colon, como, por ejemplo, la obesidad, la vida sedentaria y el tabaquismo.
El cáncer de colon tiene una larga evolución. Empieza con la formación de un pólipo (bulto que se forma junto a alguna membrana corporal) de carácter benigno. Las molestias más frecuentes aparecen en la fase avanzada de la enfermedad y pueden ser las siguientes:
Cambios en los ritmos intestinales.
Diarrea o sensación de tener el vientre lleno.
Estreñimiento.
Sangre en las heces.
Cambios en la consistencia de las heces.
Dolor o molestia abdominal.
Pérdida de peso sin causa aparente.
Pérdida del apetito.
Cansancio constante.
Vómitos.
Cambios en los ritmos intestinales.
Diarrea o sensación de tener el vientre lleno.
Estreñimiento.
Sangre en las heces.
Cambios en la consistencia de las heces.
Dolor o molestia abdominal.
Pérdida de peso sin causa aparente.
Pérdida del apetito.
Cansancio constante.
Vómitos.


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